jueves, 22 de marzo de 2018

Comentario Hamlet

Llegadas las horas de maleficios nocturnos
de tumbas que bostezan, de infiernos
que infectan con su hálito al mundo. Ahora es tiempo
de beber sangre caliente.
Y de ejecutar cosas que, al contemplarlas, llenarían de horror
la luz del día…  !Silencio! Iré a ver a mi madre.
No te corrompas corazón mío. Jamás penetre en
el alma de Nerón la fortaleza de mi pecho.
Sea yo cruel pero jamás monstruoso.
Diré palabras como puñales pero sin llegar a usarlos
lengua y alma serán hipócritas.
Y si esas palabras llegaran a ofenderla,
¡Oh, alma mía, no consientas que dejen huella!

Me dispongo a realizar un comentario sobre la obra Hamlet, de William Shakespeare. Pertenece al teatro isabelino, un tipo de teatro cuyas características lo diferencian y contraponen a los demás tipos de teatros de la época.
El teatro isabelino recibe este nombre porque se desarrolló durante el reinado de Isabel I, es decir, entre finales del  XVI y mediados del XVII. Es un teatro rompedor pues deja atrás los convencionalismos y rompe con la regla de las tres unidades, tiempo, espacio y acción. He aquí que en Hamlet se pase de un escenario a otro dejándose llevar por la acción. Del mismo modo, el aspecto temporal también suscita problemas en lo referente a ubicarlo en un tiempo exacto.
Otra característica muy importante es el poder del que dispone la palabra poética para dotar a toda la obra de coherencia. Así como que se trata  de un teatro popular y no cortesano como lo era el francés. Algunas figuras destacadas del teatro isabelino son Kyd, Marlowe o el propio Shakespeare.
Shakespeare es el dramaturgo por excelencia de la literatura anglófona, pues llevó a cabo una auténtica transformación del teatro isabelino, y uno de los más destacados de toda la literatura universal.
La carrera de Shakespeare como escritor puede dividirse en cuatro fases:
La primera de ella es de evolución donde experimenta con la comedia de caracteres como la fierecilla domada, la farsa plautina y otros subgéneros diversos. La segunda fase es aquella donde se centra en la comedia amable como Mucho ruido y pocas nueces y el drama histórico nacional como Enrique IV.
Es en la tercera fase donde logra atraparnos por completo. Shakespeare refleja aquí todo su arte literario y nos deja obras como Otelo, Macbeth o la obra que nos ocupa, Hamlet.
Por su parte, su última etapa se puede calificar como regresión a su antiguo estilo. De este periodo destaca su última obra, La tempestad, precisamente por ser eso, la última.
La obra del fragmento que nos ocupa se sitúa en la tercera fase de Shakespeare como escritor.

Bien, Hamlet se encuentra dividido en cinco actos. El fragmento el cual comento corresponde al acto tercero. Es aquí donde se llevan a cabo tres hechos trascendentales: la representación teatral que confirma a Hamlet el fratricidio de Claudio, el diálogo con su madre y la muerte de Polonio. Este fragmento se ubica a caballo entre dicha representación y el diálogo de Hamlet con su madre.
Claudio, el tío de Hamlet, ha matado a su hermano mediante envenenamiento y además se ha casado con Gertrud, la anterior esposa de su hermano y madre de su sobrino. Esta situación cala en nuestro protagonista y por designio de su padre debe vengarse. Pero, en esa venganza existe una duda entre la acción y la inacción. Una duda que quedará plasmada en varios monólogos de la obra, siendo estos un aspecto muy importante en ella.
Ya de por sí, el propio fragmento que nos ocupa es un monólogo. En él se expresan todos aquellos sentimientos que giran alrededor de Hamlet con respecto al crimen cometido por su tío y la actitud de su madre. Quiere expresar lo que siente y realmente piensa. Unos sentimientos que harían mucho daño a quien los escuchara, tal y como se refleja en “llenarían de horror la luz del día”. Hamlet querría decir todo eso pero, existe un hecho que le impide realizar el parlamento con su madre de ese modo.Hamlet debe respetar el dictamen de su padre. El espectro de su padre le dijo que debía en todo momento respetar a su madre. Por esta cuestión dice “sea yo cruel pero jamás monstruoso” o “diré palabras como puñales pero sin llegar a usarlos” También es digna de mención la cita a Nerón “jamás penetre en el alma de Nerón la fortaleza de mi pecho”-Hay que recordar que este emperador romano llevó a cabo un matricidio- Hamlet a causa de su padre no quiere verse imbuido por tales pensamientos de odio hacia su madre, los cuales serían totalmente contrarios al dictamen de su padre. Realmente, no quiere llegar a ofender a su madre mas, quiere expresarle su consideración respecto a la postura que ella ha tomado.

En conclusión, este fragmento-muy bien escogido- es un reflejo de toda la situación que debe vivir Hamlet. Así como del compendio de sentimientos que lo abordan por el asesinato de su padre a manos de su tío y el poco tiempo de luto de su madre. Temas como la inconsistencia de los afectos humanos, la muerte y el honor se reflejan en el fragmento comentado.
Hamlet es una de las obras más significativas de Shakespeare que todo amante de la literatura debería leer. Se trata de una gran obra cuyos protagonistas y personajes se han convertido en prototipos universales y, cuya fama ha hecho posible varias adaptaciones cinematográficas.

domingo, 21 de enero de 2018

La reencarnación de Shakespeare

El lector de esta humilde entrada, tras haber reflexionado acerca del título, puede plantearse la siguiente duda: ¿Qué autor puede ser apelado de tal forma y por qué? Es esta la duda que yo mismo me planteé una tarde de agosto mientras me iba sumergiendo en la lectura de La sangre de los libros, de  Santiago Posteguillo. Descubrí  este libro tras finalizar todas sus novelas históricas. Surgió en mí  una sensación (que me arriesgaría a decir que todos los lectores hemos experimentado) de querer profundizar todavía más en aquél que ha conseguido el difícil objetivo de enfrascarnos de lleno en la lectura de su obra.





Si recorremos el largo camino que es la literatura universal, encontramos todo tipo de autores, ensayistas, dramaturgos y poetas. Todos ellos son grandes hombres y mujeres, cuyos escritos han podido salvar la barrera temporal que nos separaba de sus creadores. De esta larga hilera de autores sólo un poeta ha podido hacer gala de su arte en un inglés completamente shakesperiano, y para ello han tenido que transcurrir trescientos años. En esta entrada escribiré sobre las similitudes entre dos genios, uno inglés y otro luso, Shakespeare y Pessoa.

                                             
Shakespeare
Pessoa

Todo el mundo ha oído hablar de ShakeaspeSh o ha escuchado aquello de “ser o no ser, he aquí la cuestión”, pero de ese compendio de personas, muchas menos han oído hablar de Pessoa como tal. Eso debe a la gran cantidad de heterónimos que rodean a su persona. Un heterónimo consiste en crear una personalidad totalmente distinta para cada “autor” que el poeta plasma en diferentes poemas. Como bien dice Posteguillo en su libro: “En ocasiones se sentía como dominado por otras personalidades hasta el punto de volcar su poesía, sus ensayos, sus relatos en diferentes formas con diferentes estilos y bajo nombres de lo más variado [...] así hasta más de ochenta seres diferentes que convivían de forma intensa y compleja en su cabeza” Es por esa capacidad de escindirse en múltiples autores y estilos diferentes por lo que Pessoa es uno de lo grandes de la literatura. Sólo él ha sido capaz de plasmar en una de ellas un estilo tan semejante al del genio inglés y de crear cientos de poemas  tanto en la lengua de Shakespeare como en su portugués natal.


Pero - tal y como muchos de los lectores de la entrada, se han, están o habrán planteado- ¿Cómo puede ser posible que un autor portugués tenga la divina habilidad de crear poesía como si del mismo Shakespeare se tratara?
Para responder a esta pregunta, hemos de indagar un poco en su vida. Bien, he mencionado en repetidas ocasiones que se trata de un autor portugués - no miento  al decir esto puesto que nació allí y es considerado uno de los más brillantes de la lengua portuguesa- no obstante, no se crió en su país natal. Su madre, que quedó viuda cuando Pessoa tenía solamente cinco años, volvió a casarse. Y esta vez lo hizo con un cónsul de Portugal en Durban, es decir, en la República de Sudáfrica.
Fue allí donde Pessoa recibió una educación británica y comenzó a forjar su dominio con el inglés. Un dominio y una corrección  tan elevados que le permitirían poder escribir en un perfecto inglés Shakespeariano, tal y como se refleja el siguiente soneto:


Whether we write or speak or do but look
We are ever unapparent. What we are
Cannot be transfused into word or book.
Our soul Frome us is infinitely far.
However much we five oir thoughts the will.
To be our soul and gesture it abroad,
Our hearts are incommunicable still.
In what we shiw oursekbea we are ignored.
The abyss from soul to soul cannot be bridged.
By any skill or thouhth or trick or seeming.
Unto our gery selves we are abridged
When we would uttter to it thiuft our being.
We are our dreams of ourselvea, souls by gleama,
And each to each other dreams of others's dreams

Pessoa es gran poeta con múltiples personalidades y estilos. Multitudes de ellos, sí, pero de todo ese compendio, pese a no ser reconocido plenamente por los ingleses como parte de su literatura, escojaría sin lugar a dudas su maravilloso inglés Shakespeariano.
















sábado, 6 de mayo de 2017

Poesía europea del siglo XX


Poesía europea del siglo XX  

La herencia del simbolismo francés de la segunda mitad del XIX fructifica inmediatamente alimentando la gran poesía europea que abre el nuevo siglo. El paso sucesivo será la gran revolución vanguardista que consuma la ruptura con la poesía tradicional y abre insospechados caminos para el futuro.

·         El verso libre reemplaza a las formas métricas clásicas, aunque éstas puedan utilizarse de vez en cuando.

·         Se sustituye de la rima por el ritmo interior del poema, es decir, los efectos musicales alcanzados con la construcción de las frases.

·         Se da mayor importancia a los aspectos visuales del poema: mayúsculas, espacios en blanco, disposición de los versos imitando dibujos.

·         El símbolo y la metáfora se convierten en recursos fundamentales.

El objetivo será lograr un universo poético de belleza y armonía, pero la poesía se convierte también en un instrumento para conocer el lado oculto y misterioso del mundo real.

La poesía de principios de siglo

·         En Francia los discípulos de Mallarmé desarrollan la poesía pura, que busca llegar hasta la esencia de las cosas, despojándolas de su apariencia. El más importante es Paul Valéry (1871-1945), autor  El cementerio marino (1922). Da gran importancia a la exactitud y a la precisión de la palabra. Cultivó una poesía intelectual, pero también sensible, sensual y de enorme musicalidad, que tendrá gran influencia en la literatura posterior, por ejemplo, en la generación del 27 .

·         En Alemania, destaca Rainer Maria Rilke (1875-1926), autor checo que escribió toda su obra en alemán. Cercano al misticismo y de gran riqueza metafórica en su búsqueda de la precisión, se dedicó a la literatura como liberación de su angustia espiritual y existencial. En una de sus crisis escribió  Elegías de Duino, en la que reflexiona sobre el sufrimiento del ser humano y su papel en el mundo.

·         En lengua inglesa, el irlandés William Butler Yeats, poeta y dramaturgo, Nobel de Literatura en 1923, presenta una poesía muy marcada por el simbolismo. Temáticamente, su obra se centra en el desconcierto del hombre moderno, perplejo ante un mundo fragmentado y sin sentido

·         El griego Constantin Cavafis (1863-1933), centra sus refinados poemas en dos temas: la angustia personal de su condición homosexual y del paso del tiempo, y la recreación de la Antigüedad. Su producción es escasa (unos ciento cincuenta poemas) y fue publicada de forma póstuma (Algunos de sus poemas más conocidos son: Ítaca, Cuando lleguen los bárbaros, El primer peldaño)

El surrealismo en Francia

El precursor de las vanguardias literarias y artísticas de comienzo del siglo XX es Guillaume Apollinaire (1880-1918) con sus libertades formales y sus «ideogramas líricos », que reunirá en Caligramas (1918).

El movimiento más importante será el surrealismo, fusión entre el dadaísmo de Tzara y el mundo del inconsciente y los sueños de Freud. Su fundador y principal dirigente fue André Breton (1896-1966), autor del Manifiesto de 1924.

El nuevo lenguaje poético cultiva la escritura automática y el juego del «cadáver exquisito», en el que cada palabra del verso es escrita por una persona distinta, con chocantes resultados.

La conflictiva evolución del grupo, con peleas y rupturas, que acaba con la polémica de su acercamiento al comunismo, está representada por Louis Aragon (1897-1982). El tercer gran lírico, Paul Éluard (1895-1952), poeta del amor que combina romanticismo y vanguardia.

La vanguardia en otros países

Un temprano vanguardista es el italiano Filippo T. Marinetti (1876-1944), autor del Manifiesto futurista (1909) y defensor de un estilo onomatopéyico, de la sintaxis libre y anticlásica.

El ruso Vladimir Maiakovski (1893-1930), renovador poeta, cartelista y dramaturgo, muerto por suicidio, unió compromiso y vanguardia. Fue un activo propagandista de la revolución soviética y el principal animador del futurismo en su país.

El portugués Fernando Pessoa (1888-1935) es una de las grandes figuras del siglo. Obsesionado por el problema de la identidad, creó los heterónimos, un grupo de poetas ficticios, cada uno con su propio estilo y personalidad, y todos de extraordinario valor.

El expresionismo alemán se manifiesta en poesía con Georg Trakl.



La poesía desde la Segunda Guerra Mundial hasta la actualidad.

 La herencia vanguardista se manifiesta en la absoluta libertad de formas y en la incorporación de todo tipo de temas al poema. Además de las literaturas tradicionales, hay que considerar a otras grandes figuras poéticas de lenguas minoritarias.



Junto a Ezra Pound, y también  americano de origen, el renovador de la poesía inglesa fue Thomas S. Eliot (1888- 1965). Su poesía expresa la pérdida de valores del hombre moderno, con un lenguaje coloquial y un notable sentido del ritmo. De la desolación de La tierra baldía (1922) se pasa al simbolismo espiritual de Cuatro cuartetos (1942).

El mismo ambiente de vacío moral lleva a varios poetas al compromiso con la República en la Guerra Civil española. En cabeza del «grupo de Oxford» está Wistan H.Auden (1907-1973), que busca con su poesía culturalista compensar la desolación espiritual.

La poesía alemana está dominada en el segundo tercio del siglo por la figura de Bertolt Brecht (1898-1956), también importante dramaturgo. Con un estilo distanciado y de emoción contenida y un lenguaje rico, pero accesible expone las preocupaciones existenciales y político-sociales de su militancia comunista.

Más jóvenes son otros importantes poetas, como Paul Celan (1920-1970) y la austríaca Ingeborg Bachmann (1926-1973) que se muestran obsesionados por la impotencia comunicativa del lenguaje.

En la literatura polaca hubo una activa vanguardia en los años veinte. El poeta más conocido es Czeslaw Milosz (1911), premio Nobel en 1980. De su estupor ante el mundo nace una poesía que se interroga, que evoluciona constantemente y que, al fin y al cabo, conduce a una reflexión moral imprescindible.

También polaca e igualmente Premio Nobel (1996), Wislawa Szymborska se caracteriza por una poesía centrada en la condición del ser humano y marcada por un distanciamiento irónico.

En lengua castellana, además de los grandes poetas de la Generación del 27 (Lorca, Salinas, Aleixandre, Cernuda…), una de las figuras fundamentales de la poesía del siglo XX es Pablo Neruda (Veinte poemas de amor y una canción desesperada, Residencia en la tierra, Canto general).

viernes, 5 de mayo de 2017

Poetas del siglo XX :Breve antología de poemas


Breve antología de poetas del s. XX

Constantin Kavafis

Anciano

En el lado de adentro del bullicioso café
inclinado sobre la mesa, está sentado un anciano:
con un diario delante, sin compañía.

Y en el desmedro de la aciaga vejez
piensa cuán poco gozó los años
en que poseía fuerza, y palabra, y apostura.

Sabe que ha envejecido mucho; lo siente, lo ve.
Y sin embargo el tiempo en que era joven parece
como ayer. Qué breve espacio, qué breve espacio.

Y cavila cómo lo engañó la Prudencia;
y cómo siempre en ella se confió-, ¡qué locura!-
la mentirosa que decía: “Mañana. Tienes mucho tiempo”.

Recuerda los ímpetus que contenta; y cuánta
alegría sacrificada. Cada ocasión perdida
se burla ahora de su necia prudencia.

… Mas de tanto pensar y recordar
el anciano se casó. Y se queda dormido
apoyado en la mesa del café.

El primer peldaño

A Teócrito se quejaba
un día el joven poeta Eumenes:
"Dos años han pasado desde que escribo
y un idilio he hecho solamente.
Es mi única obra acabada.
Ay de mí, es alta, lo veo,
muy alta la escala de la Poesía;
y del primer peldaño aquí donde estoy
nunca he de subir el desdichado".
Dijo Teócrito: "Esas palabras
son impropias y blasfemas.
Y si estás en este primer peldaño debes
estar orgulloso y feliz.
Allí donde has llegado, no es poco:
cuanto has hecho, grande gloria.
Y aun este primer peldaño
dista mucho de la gente común.
Para que hayas pisado en esta grada
es menester que seas con derecho
ciudadano en la ciudad de las ideas.
Y es difícil y raro que en aquella ciudad
te inscriban como ciudadano.
En su ágora hallas Legisladores
a los que no burla ningún aventurero.
Aquí donde has llegado, no es poco:
cuanto has hecho, grande gloria.

Fernando Pessoa

Autopsicografía

El poeta es un fingidor.
Finge tan completamente
Que llega a fingir que es dolor
El dolor que de veras siente.
Y los que leen lo que escribe,
En el dolor que leen sienten bien,
No los dos que él tenía,
Sino sólo el que ellos no tienen.
Y así en los rieles de la rueda
Gira, distrayendo la razón,
Ese tren a cuerda
Que se llama corazón

El guardador de rebaños, de Alberto Caeiro.

". Mi mirada es nítida como un girasol.
Tengo la costumbre de andar por los caminos
Mirando a la derecha y a la izquierda,
Y de vez en cuando mirando hacia atrás...
Y lo que veo a cada momento
Es aquello que nunca había visto antes,
Y por eso sé dar con generosidad...
Sé tener el pasmo esencial
Que tiene un niño si, al nacer,
Repara que de veras ha nacido…
Me siento nacido a cada momento
Para la eterna novedad del Mundo...

Creo en el Mundo como en una margarita,
Porque lo veo. Pero no pienso en él
Porque pensar es no comprender…
El mundo no fue hecho para que lo pensáramos
(Pensar es estar enfermo de los ojos)
Sino para mirarnos en él y estar de acuerdo...

Yo no tengo filosofía: tengo sentidos...
Si hablo de la Naturaleza no es por saber lo que ella es,
Sino porque la amo, y la amo por eso,
Porque quien ama nunca sabe lo que ama
Ni sabe por qué ama, ni lo que es amar...

Amar es la inocencia eterna,
Y la única inocencia es no pensar…

Rainer María Rilke

Música

¿Qué, tocas tú, muchacho? Iba por los jardines
igual que muchos pasos, que órdenes susurradas.
¿Qué tocas tú, muchacho? Mira, tu alma
se ha enredado en los tubos de la flauta.

¿Por qué la atraes? Es el son como una cárcel,
en que se desperdicia y se equivoca;
fuerte es tu vida, pero tu canción es más fuerte.
reclinada en tu anhelo sollozando.

Dale un silencio, que, callada, el alma
regrese en tu fluyente y en lo mucho,
en que vivió, creciendo, sabia y lejos,
antes que le metieras en tu suave tocar.

Cómo mueve sus alas ya más lánguida;
así disiparás su vuelo, soñador,
hasta que su ala, por el cántico hechizada.
no la lleve más sobre mis paredes,
cuando la llame yo para gozar.



Georg Tralk

Decadencia

Al atardecer cuando tocan a paz las campanas,
Sigo de las aves el maravilloso vuelo
Que en largas bandadas como devotos peregrinos
Desaparecen en las claras vastedades del otoño.

Deambulando a través de umbrosos patios
Sueño yo en sus lúcidos presagios,
Y siento que de las sabias horas no podré apartarme.
Así prosigo, por sobre nubes, tras sus viajes.

He aquí que un hálito me hace temblar ante las ruinas.
El mirlo clama entre las ramas deshojadas.
Oscilan las rojas vides entre rejas herrumbrosas.

Entretanto como un corro mortal de pálidos infantes
En torno al oscuro borde de pozos en descomposición.
Se inclinan ante el viento, enteleridas, azules ramas.
Bertolt Brecht
Vosotros, que surgiréis del marasmo
en el que nosotros nos hemos hundido,
cuando habléis de vuestras debilidades,
pensad también en los tiempos sombríos de los que os habéis escapado.
Cambiábamos de país como de zapatos a través de las guerras de clases,
y nos desesperábamos donde sólo había injusticia y nadie se alzaba contra ella.
Y sin embargo, sabíamos que también el odio contra la bajeza desfigura la cara.
También la ira contra la injusticia pone ronca la voz.
Desgraciadamente, nosotros, que queríamos preparar el camino para la amabilidad
no pudimos ser amables. Pero vosotros,
cuando lleguen los tiempos en que el hombre sea amigo del hombre,
pensad en nosotros con indulgencia.

Wislawa Szymborska

Las tres palabras más extrañas

Cuando pronuncio la palabra Futuro,
la primera sílaba pertenece ya al pasado.
Cuando pronuncio la palabra Silencio,
lo destruyo.
Cuando pronuncio la palabra Nada,
creo algo que no cabe en ninguna no-existencia.
Las cuatro de la madrugada
Hora de la noche al día.
Hora de un costado al otro.
Hora para treintañeros.
Hora acicalada para el canto del gallo.
Hora en que la tierra niega nuestros nombres.
Hora en que el viento sopla desde los astros extintos.
Hora y-si-tras-de-nosotros-no-quedara-nada.
Hora vacía.
Sorda, estéril.
Fondo de todas las horas.
Nadie se siente bien a las cuatro de la madrugada.
Si las hormigas se sienten bien a las cuatro de la madrugada,
habrá que felicitarlas. Y que lleguen las cinco,
si es que tenemos que seguir viviendo.
Bajo una pequeña estrella
Que me disculpe la coincidencia por llamarla necesidad.
Que me disculpe la necesidad, si a pesar de ello me equivoco.
 Que no se enoje la felicidad por considerarla mía.
 Que me olviden los muertos que apenas si brillan en la memoria.
 Que me disculpe el tiempo por el mucho mundo pasado por alto a cada segundo.
 Que me disculpe mi viejo amor por considerar al nuevo el primero.
 Perdonadme, guerras lejanas, por traer flores a casa.
Perdonadme, heridas abiertas, por pincharme en el dedo.
 Que me disculpen los que claman desde el abismo el disco de un minué.
 Que me disculpe la gente en las estaciones por el sueño a las cinco de la mañana.
Perdóname, esperanza acosada, por reírme a veces.
 Perdonadme, desiertos, por no correr con una cuchara de agua.
 Y tú, gavilán, hace años el mismo, en esta misma jaula,
 inmóvil mirando fijamente el mismo punto siempre,
absuélveme, aunque fueras un ave disecada.
Que me disculpe el árbol talado por las cuatro patas de la mesa.
 Que me disculpen las grandes preguntas por las pequeñas respuestas.
 Verdad, no me prestes demasiada atención.
Solemnidad, sé magnánima conmigo.
Soporta, misterio de la existencia, que arranque hilos de tu cola.
 No me acuses, alma, de poseerte pocas veces.
 Que me perdone todo por no poder estar en todas partes.
 Que me perdonen todos por no saber ser cada uno de ellos, cada una de ellas.
 Sé que mientras viva nada me justifica porque yo misma me lo impido.
Habla, no me tomes a mal que tome prestadas palabras patéticas y que me esfuerce
 después para que parezcan ligeras.
 
W.H.Auden

Funeral blues

(De "Dos canciones para Hedli Anderson)

Paren todos los relojes, descuelguen el teléfono,
Eviten que el perro ladre dándole un hueso jugoso,
Silencien los pianos, y con un apagado timbal,
Saquen el ataúd, dejen pasar a los deudos.

Que los aviones nos sobrevuelen en círculos luctuosos
garabateando en el cielo el mensaje  Él ha muerto,
Pongan un crespón alrededor de los cuellos blancos de las palomas,
Que los policías de tráfico usen guantes negros de algodón.

Él era mi Norte, mi Sur, mi Este y mi Oeste,
Mi semana de trabajo y mi descanso dominical,
Mi mediodía, mi medianoche, mi palabra, mi canción;
Creí que el amor sería eterno, pero me equivoqué.

Ya no deseo las estrellas: apáguenlas todas;
Llévense la luna y desmantelen el sol;
Vacíen el océano y talen los bosques,
Porque ya nada puede volver a ser como antes.

jueves, 15 de diciembre de 2016

 
 
 
 
 
 
VIOLENCIA DE GÉNERO
 
 
La violencia de género está muy presente en nuestro día a día, incluso cuando menos nos lo esperamos. En la mayoría de los casos, las más afectadas somos las mujeres. No solo necesitamos que nos peguen para poder denominarlo violencia; basta con insultos, para poder comenzar a crear daños psicológicos.
La violencia de género es algo inhumano, que tal vez muchas veces ignoramos, pero deberíamos parar un momento a pensar en todas las mujeres que salimos de casa y recibimos constantemente comentarios vulgares sobre nuestro cuerpo. Quizá parece una tontería, pero es el primer paso para conseguir que una mujer se sienta inferior.
Todas las noticias que aparecen en televisión, en la radio o en el periódico sobre mujeres que han muerto a manos de un hombre, son un motivo más para aumentar el miedo de todas las demás. Y es que ninguna mujer merece ser tratada como un juguete.
Desde la antigüedad se ha menospreciado a la mujer como persona: ha sido insultada, maltratada y obligada a realizar cosas que no quería hacer. Pero aquí estamos. Cada día con un paso más adelante. Aguantando. Y esto no es una forma de vida agradable. Nadie es más que nadie, y todos somos personas.
Ninguna mujer debería salir a la calle con miedo, ni debería escuchar constantemente comentarios, ni recibir agresiones tanto sexuales como físicas. Ninguna mujer debería acabar en las manos de un hombre.  
 
 
 
 
 
María Barry Medina
1º BACHILLER B

viernes, 7 de octubre de 2016

Edipo, héroe trágico


De modo que nadie considere feliz a quien todavía tiene que morir, sino que le debe examinar con toda atención todos los días de su vida, incluido el último en que vea la luz, hasta que franquee el límite de su vida sin haber sufrido nada doloroso”.




Esta es la frase que, pronunciada por Corifeo cierra el Edipo Rey de Sófocles y que, a modo de consejo, alude a la experiencia vivida por Edipo. Éste, presentado al inicio de la obra como el todopoderoso tyrannos que ha salvado a Tebas de la maldición de la Esfinge, se convertirá, en la resolución, en el vil y traidor pharmakos que tiene que ser expulsado de la ciudad para que vuelva a gozar del orden necesario para su buen funcionamiento.

Si se afirma que Edipo es un modelo ejemplar de héroe trágico es porque en él se asienta la tragedia entera, es decir, de él parten y a él llegan todos los estímulos que hilvanan su acción. Caudillo de Tebas, orgullo y salvación de la ciudad, acaba siendo el peor de la tierra, deshonrándola y llevándola a la desgracia. Lúcido y ciego, inocente y al mismo tiempo culpable, se sitúa, al principio de la obra, más allá de la condición humana: salvando al pueblo de la maldición de la Esfinge, su superioridad se acerca a la de los dioses.
Paradójicamente, sin embargo, termina excluido de la comunidad, reducido a la nada, como una bestia. Así, pues, Edipo representa la distancia entre los dioses y los hombres, y, al mismo tiempo, aquella que dista entre estos últimos y los animales. Su perspicacia y voluntad para identificarse se convierten en la Hybris que precipita la catástrofe y favorece la propia destrucción. En este caso, pues, la Sophrosyne no es otra cosa que el deseo de ignorar la verdad de los sucesos, deseo personificado en Yocasta, que en todo momento intenta detener las investigaciones de su hijo y marido. Tal y como afirma J. Donado, “el mejor de los bienes que asisten al hombre, la inteligencia, no es más que pura sombra”


El ingenio, que en su día fue, para Edipo, la llave que le abrió las puertas del reino de Tebas, termina convirtiéndose en su propio enemigo.
Por otro lado, la desmedida del héroe viene dada también por la superposición generacional que encontramos en la relación de descendencia de Edipo y Yocasta. La boda entre madre e hijo altera todos los vínculos del parentesco: la esposa de Edipo es su propia progenitora; sus hijos son a la vez sus hermanos; y su cuñado, Creonte, es también su tío. La inexistencia de una clara designación de papeles dentro del seno familiar, puesto que no hay posiciones estables, provoca, como consecuencia, el desorden y el caos en la ciudad. Aunque de modo inconsciente, Edipo vulnera las leyes que conforman la moral colectiva, destruyendo así la armonía de esta colectividad. Con su exilio, Edipo, ciego pero al fin portador de un alma iluminada por la verdad, se encamina hacia aquella Sophrosyne que, en tiempos de gloria, se escondía bajo la oscuridad más absoluta.

( DONADO VARA, José. Prológo a SÓFOCLES, Tragedias completas, Cátedra, Madrid, 1998. )



Consultad la siguiente dirección para completar el estudio de esta obra:


martes, 20 de septiembre de 2016

Adan y Eva

En nuestra última clase de literatura hablamos sobre el Génesis, el primer libro de la Biblia. Para que sea más amena la explicación de como comenzó a crecer la humanidad y del primer pecado cometido por el ser humano, reflejado en Adán y Eva, hemos relacionado esa historia con un capítulo de los Simpsons que representa ese hecho de una forma más entretenida. 






María Barry y Alba Monzó
1º BACH. B